Volvió de nuevo a su casa, le costó bastante subir aquella rampa, pero con un poco de fuerza lo consiguió. Era muy duro para ella tener que estar en silla de ruedas dos semanas y otras dos en muletas. Se la iba a hacer raro este mes, aun así, para cuando Pablo volviera, ella ya estaría mejor. <<Carlos me recuerda un poco a Pablo>> ¿Pero, ella seguía estando enamorada de Pablo, no? Abrió la puerta de su casa y entró.
Dio una voz para que supieran que ya estaba en casa. -Ya estoy aquí. Pero nadie respondió. <<Se habrán ido al paseo marítimo por la otra puerta y no les he visto marchar.>> Pensó. Pero ahora no podía subir a su habitación. <<Mierda, ¿ahora qué hago?>> Fue con la silla de ruedas hasta la escalera, la miró, le parecía tan inmensa ahora que no podía creerse que apenas podría subir sola. Se levantó de la silla y se agarró de la barandilla. Cojeando poco a poco fue subiendo la escalera, le dolía muchísimo la pierna. Pero ¿Para qué estaba empeñada en ir a la habitación? Se había dejado el móvil allí y tenía la esperanza de tener un mensaje de Pablo en el whatsapp, cosa muy improbable a no ser de que hubiera encontrado wifi en algún lugar de Irlanda. Pasaron diez minutos y por fin consiguió subir los catorce escalones que separaban cada uno de los pisos. Le dolía muchísimo la pierna, no podía casi ni saltar a la pata coja para llegar a su habitación que estaba tan sólo a un par de metros de ahí. Se agarró a la barandilla que había para no caerse al primer piso en el pasillo y fue saltando poco a poco a la pata coja hasta que consiguió llegar a la habitación, dos saltitos más y se tiró en la cama. <<JODER COMO ME DUELEN LAS PIERNAS>> Justo en ese momento alguien estaba llamando a la ventana, tirando piedrecitas pequeñas. <<No me jodas... que tengo que ir hasta la ventana.>> Vio las muletas que había apoyadas en la pared y las cogió como pudo, se acercó hasta la ventana y la abrió.
Era Carlos. El chico que anteriormente había conocido en la playa jugando a vóley.
-Hola, ¿puedo subir? -Dijo susurrando.
-Sí, no hay nadie y la puerta está abierta, mi habitación es según subes a la izquierda primera puerta. -Le respondió.
A los pocos minutos Carlos llamaba a la puerta de su habitación.
-Holis. -Le dijo mientras cerraba la puerta.
-Hola. ¿Qué haces aquí?
-Me has dicho que... -No le dejó terminar la frase.
-No aquí en mi habitación, si no que a qué has venido. -Le respondió entre risas.
-Pues nada que... quería verte y eso.
Ella se sentó en la cama, tenía las piernas muy doloridas del grandísimo esfuerzo de subir las escaleras.
-Pero si me acabas de conocer.
-Ya, pero.. ¿Tú crees en el amor a primera vista? -Dijo mientras se sentaba a su lado. <<¿A dónde quiere ir a parar?>>
-Pues sí, resulta que...-Él no la dejó terminar y la besó. Durante unos segundos ella se dejó pero recapacitó y se apartó.
-¿QUÉ HACES? -Le dijo mientras se apartaba.
-Pensaba que.. yo...-Balbuceó.
-Sí, me pareciste guapo, pero nos acabamos de conocer.
-Bueno, me voy antes de que vengan tus padres, ¿Nos vemos en un rato en la playa?-Dijo mientras se levantaba.
-Sí, vale. Luego voy ¿te parece?
Se marchó, dejó la habitación vacía, ella se quedó pensativa.
<<¿Qué me acaba de pasar? Un chico guapísimo me acaba de besar, casi sin conocernos y me he apartado. Me siento fatal, no debería ni haberle dejado subir, pero qué digo, ¿Soy boba? Ay, no sé ni qué pensar, me estoy volviendo loca, será que realmente me he enamorado de Pablo, ojalá pudiera hablar con él ahora mismo, me debería desahogar y pedirle perdón, aunque no haya nada, pero ¡DIOS!>> Cogió su teléfono y vio que tenía un whatsapp de Pablo. <<NO PUEDE SER>> Se dijo. En el mensaje ponía:
Mi skype, Pablo97, llámame a las ocho.
Eran las ocho menos cinco, esperaría cinco minutos y le llamaría. Los minutos pasaban muy lento, no sabía qué hacer, se peinaba continuamente el pelo, se maquilló un poco, se sentó en la cama y por fin llegó la hora. Desbloqueó el iPod y le llamó al Skype.
Pin, pin, pin*
Conectado. Sonó una voz.
-¡Clara! ¿Qué tal estás? Se te echa de menos por aquí. -Dijo Pablo, podía verle por la pantalla, estaba despeinado y sus ojos lucían más de lo normal.
-Pablo me acaba de pasar una cosa rarísima. Y me estoy arrepintiendo de ello. -Le dijo.
-Puf, cuéntame. ¿Qué ha pasado?
-La verdad, no sé, bueno, llegué ayer a casa y...
Le contó todo lo sucedido desde que salió a ver a los chicos jugar al vóley hasta hacía dos minutos.
-¿Qué has hecho qué?
-Que.. me besó...
-Os besasteis quieres decir. -Dijo con un tono más que enfadado.
-No, él se lanzó y yo por unos segundos no me aparté pero recapacité y...-No le dejó terminar.
-Puf, mira, tengo mucho que pensar, será mejor que hablemos esto cuando llegue a casa, adiós.
Desconectado.
<<¿QUÉ COÑO HA PASADO? Se lo he explicado y.. MIERDA JODER>> Estaba muy triste, se tumbó en la cama y comenzó a llorar. <<Por...por...porqué se, lo habré contado...DIOS>> No me lo puedo creer, la he cagado, la he liado...
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