<<¿Qué hace él aquí?>> No asimilaba el hecho de que fuera a compartir tres meses con él, en su misma habitación, en la misma casa, noches junto a él. No lo asimilaba.
-Bueno y...¿Tienes hermanos o hermanas? Sólo nos conocemos de habernos visto en el autobús y tú pedirme fuego, por cierto, mis padres no lo saben, así que no la cagues.
-No, no tengo hermanos. -Después soltó una pequeña risa. -Qué bordes estás. ¿Querías que fuera otro chico quien compartiera habitación contigo? ¿Tu novio o algo?
-No tengo novio, y no soy borde, sólo me he quedado atónita al ver que eras tú, ha sido raro, conocernos por casualidad y pum, aquí estás. Es como de película.
Ambos estaban sentados en la toalla de Clara mientras ella terminaba de secarse. Clara estaba muy impresionada, pensaba que sería el típico "Hijo de los amigos de padres" que sería feo, y un pesado. No. Pablo era alto, moreno con el cabello más corto por los lados y en el frente rizado y más largo, con una pequeña dilatación en la oreja derecha, al llevar camiseta corta pudo observar que tenía un tatuaje en el brazo izquierdo, y tenía unos ojos azules preciosos, cosa que ya vio el día que le conoció.
Cuando se terminó de secar, se puso en pie y fue a coger la tabla para guardarla y llevar sus cosas a la casa.
-¿Me ayudas? Ya que estás, por favor. -Dijo mientras le hacía el gesto de darle su mochila para que la llevase.
-Claro.
-Muchas gracias. -Dijo con una sonrisa y sus ojos que camelaba a cualquier persona. Era uno de los dones de Clara, lo más bonito, sus ojos.
Ambos se fueron de la playa, y llegaron a la casa. Clara dejó en el jardín delantero la tabla para que se terminara de secar y los dos entraron en casa.
-Vaya, veo y que ya conoces a Pablo, ¿te acuerdas de él? -Dijo la madre de Clara cuando entraron en la casa. -La verdad, no, no lo recuerdo, pero no importa. ¿no?
-Bueno, luego a ver si haces memoria, hija mía, vaya cabeza. -Pablo se echó a reír, él si se acordaba de ella, pero con la ventaja de que su madre le había enseñado fotos de cuando eran pequeños, si no andaría en la misma situación que Clara.
-Bueno, me subo a ducharme.
Cogió su mochila que aún la tenía Pablo -Gracias por habérmela traído. -Le sonrió y no pudo evitar ruborizarse un poco, se dio cuenta de que podría estar sucediéndole y subió rápidamente las escaleras.
Llegó a su habitación y comenzó a desnudarse para preparar el baño, estaba prácticamente sin ropa cuando alguien llamó a la puerta.
-¿Sí?
-Soy Pablo, ¿puedo pasar? -Dijo al otro lado de la puerta, a punto de abrirla.
-No tengo ropa, espera un segundo. -Fue a por su toalla de baño y se la puso de manera que no pudiera ver absolutamente nada.
-Sí, pasa pasa.
Entró en la habitación, ella estaba en el baño, intentando que no la viera mientras cogía de su bolsa de aseo las cosas para ducharse.
-¿Clara? Venía a hablar contigo. -Se sentó en la cama y esperó a que ella saliera del baño.
-¿Puedes esperar a que me duche? Tardo cinco minutos.
-Vale.
Mientras ella se estaba duchando él comenzó a mirar sus cosas, cotilleando un poco por aquí, un poco por allá. Encontró una especie de diario, pero tenía una cerradura. <<Mierda, ¿tendrá por aquí la llave?>> Miró por la mesilla, su bolso pero nada. <<Un segundo, mierda el día que la conocí llevaba una llave colgada del cuello la tendrá con ella puesta>> Y efectivamente, no se la quitaba para nada, así que sería imposible. <<Yo que quería saber un poco más de ella...>> El agua de la ducha dejó de correr, él se alarmó y dejó todo en el mismo lugar rápidamente y se sentó en la cama. Ella aún no saldría tendría que vestirse y demás.
-¡Ya casi estoy! -Se oyó su voz pero entre el ruido del secador y demás él no lo entendió bien. Pero se supuso que sería que no tardaría mucho más.
Él mientras tanto esperó sentado en la cama, observando la maleta de ella, estaba abierta y podía ver toda su ropa, y comenzó a pensar. Clara era una chica muy guapa, era medianamente alta, con el cabello largo castaño, unos ojos luminosos preciosos y un tipazo. No iba a ser un mal verano, claro que no.
De pronto se abrió la puerta del baño, dejando salir una ola de calor a causa del vapor de la ducha y salió Clara de allí. Vestía unos pantalones cortos fosforitos y una camiseta corta que se le veía el ombligo donde ponía "I ♥ sex on the beach" haciendo, cómo no, referencia a una bebida alcohólica, no pensemos literalmente.
-Oh, qué guapa. -Le dijo mientras la miraba de arriba a abajo. -Bueno bueno, no nos pasemos anda, de donde no hay no se puede sacar.
-No digas bobadas. El caso. Que quería enseñarte esto.
Cogió un pequeño álbum de fotos que tenía con él y lo abrió. -Mira, siéntate-.Ambos se pusieron a mirarlo y sí, Clara lo recordaba, eran fotos de cuando ellos dos eran pequeños.
-Oh, pero qué ricos éramos-Había fotos que salían dados de la mano, como dos pequeños novios.
-¿Sabes? Mi madre me dijo que cuando éramos pequeños, íbamos diciendo que éramos novios, eramos unos bebés.
Terminaron de ver el álbum, cuando él lo fue a cerrar, las manos de ambos chocaron y sus miradas se cruzaron por unos segundos, él iba a reaccionar pero ella bajó la vista y se ruborizó, él no hizo nada ante la situación y se puso en pie. -Bueno, deberíamos bajar, creo que están haciendo la cena, al menos huele ¿no?
-Sí, ve bajando, un segundo, ya voy.
Él se fue y ella se quedó sentada un momento.
<<¿Qué ha pasado? Por un momento me he sentido atraída por él. ¿Qué estoy haciendo>>
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